TESTIMONIO DE UNA MADRE SOBRE LA TRANSCOMUNICACIÓN TCI

Soy madre de un menor fallecido el año 2004, por accidente de montaña, que contacte con el Sr. Ignacio Blasco en 2019 con motivo de poder contactar con mi hijo a través de una transcomunicación instrumental y que tras la misma en el mismo sitio donde se realizó, sin llevar a cabo ningún tipo de manipulación de la grabación, constato que delante de mí tuve la oportunidad de escuchar la voz de mi hijo, y contestar preguntas que sólo yo podía conocer, sobre acontecimientos familiares íntimos, y que es imposible que pudiera saber previamente. Quisiera que señalar que D. Ignacio no tenía hasta el momento conocimiento de la existencia de mi hijo y de su fallecimiento.

TESTIMONIO DE EXPERIENCIA TCI. ANTONIA ESTEBAN. PSICÓLOGA CLÍNICA.

Cuando un hijo fallece es el sentimiento más desgarrador que puede sufrir un ser humano, no solo es antinatura sino que da fin al fruto de un acto de amor incondicional, a un proyecto de vida, de familia, de ilusiones truncadas… es un hachazo que te destruye como persona, como madre, como ser.
No terminaba de convencerme de que mi hijo hubiera desaparecido y mi corazón e intuición me decián que seguia vivo
a mi lado, y la experiencia me lo confirmó irrefutablemente, recibí un mensaje de mi hijo tras la sesión de TCI, fue una experiencia increible y única, vivida en el experimento Isabela.

TESTIMONIO DE UNOS PADRES QUE REALIZARON UNA SESIÓN DE TCI

A través de esta carta, queremos expresar a Nacho Blasco presidente de la SCIC nuestro agradecimiento por su presencia, su consuelo, su saber estar y por todo lo aprendido, muy especialmente por la sesión de TCI (Transcomunicación Instrumental) que de manera altruista nos ofreció y que hizo que nuestra manera de enfrentarnos a la muerte cambiara.

TESTIMONIO DE UN INGENIERO SOBRE LA TRANSCOMUNICACIÓN INSTRUMENTAL TCI

Como científico e ingeniero en este experimento sobre la transcomunicación y director del equipo científico de análisis de la S.C.I.P., puedo decir que hubieron frases de seres fallecidos que se repitieron dos veces, lo que evidencia algo estadísticamente imposible. Técnicamente, en la primera sesión que realizamos, se bloquearon tres ordenadores, y en la segunda, el software del ordenador no grababa. Tuvimos que utilizar una grabadora zoom H5. Las salidas amplificadas variaban de volumen por cada altavoz por separado.